Thor: perrito pesado

 Hoy les quiero contar la historia de Thor.

 Thor vino de Gran Canaria. Vivía en una azotea donde sus dueños (personas mayores) no lo sacaban de paseo ya que no podían con él. Así que decidimos implicarnos con el caso, mitad porque nos llamó la atención y mitad porque en aquella época yo estudiaba mi curso de perros de asistencia y necesitaba volcar mis conocimientos en algún perrete.

 En aquella época todos mis compañeros de curso se podían llevar el perro del Centro a casa dos semanas, cosa que yo por logística no (vivía en Lanzarote y Bocalán donde realicé el curso está en Madrid).

 Así que a Thor le tocó "tragarse" todos mis errores de principiante en ésta materia. De ese entrenamiento queda que hoy en día Thor abra puertas, encienda luces o te traiga cualquier cosa que le pidas con la boca blanda sin dañarlas. (Gracias Teo y Bocalán por tus enseñanzas).

 Lo primero que hay que decir de Thor es que él "piensa" que no es un perro, y mil señales de ésto nos da cada día:

 ¿Que entran todos a la cocina y los echas? Dices: fuera

 Ahí que salen todos menos él. Y cuando te diriges a él, te mira y "dice": AH! que yo también? Y se va...

 

 Thor sólo quiere estar contigo, por eso le llamamos "perrito pesado". Tiene una energía fuera de lo normal, y no se va a dormir hasta que tu no lo haces, puede estar a mis pies mientras leo y parece que duerme, pero si me levanto... Ahí está! Siguiéndome! (Será pesado!!!)

 

 Thor es sensible y en cuanto hay una voz más alta que otra: desaparece de escena. Pero no se hagan ilusiones, en cuestión de segundos vuelve de puntillas a tus pies (Que pesado!).

 

 Thor es así: un perro muy sociable. A los demás perros los "soporta" como parte del decorado e incluso juega, pero es con las personas donde sale su "Obama". Le da igual niños que mayores; y gracias a ese potencial y a un poquito de mi mano hemos podido hacer terapia con él guiados por la experta mano de la Psicóloga Victoria Hernández Manrique (Vico Terapia). 

 Una cosa que me gustaría destacar de Thor: su paciencia para con los personas y lo destaco porque es algo aprendido, al contrario que Bicho, que su seguridad innata le hace ser paciente, Thor ha superado muchas etapas hasta conseguir que las personas le hagan carantoñas con poco control, sobre todo cuando trabajamos en Centro de Mayores, y ésto nos ha permitido aportar un ratito de felicidad a dichas personas.

 

 Doy gracias de que Thor haya caído en una casa donde interactúa con nosotros prácticamente las 24 horas del día, en otras circunstancias se que Thor (perrito pesado) no habría podido ser del todo feliz y hacernos felices.

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Comentarios: 2
  • #1

    Mara (viernes, 17 enero 2014 00:25)

    Amo a ese perrito pesado, siempre quiere caricias. Ahhh me encanta Thor... y Bicho.. y Blade... bueno todos

  • #2

    Silvia Monteagudo (viernes, 13 marzo 2015 09:59)

    Una monada, a mi también me encanta!